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Por Mirta Ruchelli
Condicionadas primero por nuestros padres y maridos y luego por nuestros hijos, las mujeres de nuestra generación raramente nos animamos a satisfacer nuestros deseos sin un sentimiento de culpa. Nos rodea una multitud de aparatejos de ultima tecnología, tanto en casa como en la oficina, para comunicarnos, para facilitarnos las tareas, para ver y escuchar… de los cuales no acabamos de entender el funcionamiento, cuando ya pasaron a ser antiguos y nos encontramos ante un nuevo modelo (por supuesto, mas sofisticado e indescifrable). Ante esta situación te embarcas en un aprendizaje que resulta engorroso y aburrido, escuchando a menudo la frasecita “Pero…¿Cómo no entendes?”… Cuando en realidad lo que deseabas era leer ese libro que compraste hace poco, o ver una película que te recomendaron, o simplemente no hacer nada… Pero cualquiera de estos momentos los vivirías con mucha culpa porque no estarías haciendo lo que se espera de vos: siempre actualizada, siempre activa, siempre acompañando a los demás y pendiente de sus necesidades. A veces hay que atreverse al cambio, darse permiso para una actividad gratificante, hacerse un mimo. ¿Te animas? Contame tu experiencia y la compartiremos desde aquí. ´
“No eres responsable de la cara que tienes. Eres responsable de la cara que muestras”. Mientras desayunaba, todavía medio dormida, la frase me sonó a consejo de la abuela. Pero un poco mas tarde, cuando vi. mi rostro en el espejo del baño, me encontré con alguien que me miraba entre enfurruñada y deprimida. “¿Esa soy yo?,” pensé alarmada. Y volví a mirar… Ahora la cara era francamente de enojo y con un gesto agresivo. ¿Nunca había notado que me levantaba de mal humor y cuando se reflejaba esto en mi expresión?. Evidentemente mi atención se había dirigido siempre a los detalles del maquillaje y el peinado sin reparar en el rostro ni en la mirada de esa “otra persona”. Sin comprender el motivo de ese malhumor, comencé a pensar en todos los momentos lindos que estaba viviendo, en lo bien que me sentía, en los planes que tenia y cuya concreción vislumbraba… Las comisuras de los labios comenzaron a levantarse y un brillo apareció en los ojos. “¡Mucho mejor!” pensé mientras recordaba haber leído en alguna parte la cantidad de músculos que utilizamos para sonreír y cuanto bien nos hace ejercitarlos. Para entonces una sonrisa amplia se había instalado el brillo de la mirada era muy intenso. vi. en mi cara la expresión que reflejaba exactamente mi estado de ánimo: estaba contenta y quería transmitirlo. Mas tarde entendí porque todas las personas que había saludado me respondieron con una sonrisa y desde entonces me hice responsable de la cara que pongo. Hace la prueba y contame. Vale la pena.
LEYENDO…ENCONTRÉ ESTA “PERLITA”
Thorton Wilder, en su celebre novela “Los idus de marzo”, pone en boca de Julio Cesar estas palabras: “¡Que extraordinario puede ser el silencio de algunas mujeres! No es silencio de ausencia y de vacío, sino hecho todo de atención. Tal era el que adornaba a mi Cornelio, a quien llamaba “mi silencio elocuente”…. Pero cuando al cabo se deciden esta mujeres a romper su silencio, ¿Qué elocuencia o que talento podrían rivalizar con los suyos?... Una mujer silenciosa es una mujer que ha discriminado interiormente el detalle que debe volar al olvido del que merece una atención mas detenida.” ¿Estas de acuerdo? ¿O te parece mejor esto otro? De Ambrose Bierce: “Mujer: animal que suele vivir en la vecindad del hombre y que tiene una rudimentaria aptitud para la domesticación. Es omnívora y puede enseñársele a callar.” ¿Qué pensas? ¿Podríamos cambiar ideas sobre este tema?
Con el ratón en ese sobre
JUANA AZURDAY, HEROÍNA DE AMÉRICA Por Julia Vargas
Cerca al bicentenario de la guerra de la independencia, se hace urgente el reconocimiento de la heroína de América, Juana Azurduy de Padilla, quien, victima de la ingratitud de los pueblos liberados, murió en la más absoluta soledad y el olvido. Juana Azurduy no solamente fue una luchadora heroica en el campo de batalla, que se ganó la espada de Belgrano y el grado de Teniente Coronela. fue también una transgresora desafiante en una sociedad conservadora en la que los roles femeninos estaban rígidamente definidos. Esposa y madre, abrazó los ideales de independencia y libertad hasta las últimas consecuencias, pagando un precio que pocos hombres tuvieron que pagar: la pérdida de toda su familia, y de sus bienes, sin recibir a cambio un estipendio vitalicio, o siquiera los honores debidos. Juana, hija de un hacendado criollo y vivió la mayor parte de su vida en el campo, donde aprendió a montar a caballo, y estuvo en contacto directo con la cultura y la realidad de los indígenas, explotados y los mestizos menospreciados por la sociedad chuquisaqueña Poco dada a la vida social, Juana se enamora de su vecino Manuel Padilla, mozo fornido e inteligente, amigo de algunos de los universitarios independentistas, como y Moreno. El amor se consolida y forman una familia de 4 hijos.
A partir de la asonada del 25 de Mayo de 1809, Manuel
Ascencio se une a la causa
El estilo de los Padilla es informal, y genera desacuerdos con los ejércitos platenses, por lo cual crean las republiquitas, unidades guerrilleras independientes, que luego se replican en todo el Alto Perú. Juana cabalga y lucha junto a su marido, y una de sus hazañas está su rescate de prisión, solamente con poeta Huallparrimachi, pretendiendo ser una tropa de ataque. En una memorable batalla ofreció a su marido un valioso trofeo arrebatado al enemigo: el estandarte realista.
Perseguida, al igual que su marido debe huir nuevamente y
retornar con sus h Los esposos subliman su dolor en encarnizadas luchas, lado a lado. Entre feroces batallas, y en pleno campo, Juana da a luz a su última hija. Pronto debe defenderse a sablazos de un asalto de su escolta, cargando la bebita. Debe dejarla para continuar su misión. En 1816 Padilla cae en batalla y es decapitado. Su cabeza expuesta en la pica por meses, es rescatada por una Juana devastada, quien luego de enterrarla se dirige a Salta, territorio de Martín Güemes. Juana queda bajo su amparo hasta la muerte de éste. Luego de la declaración de independencia de Bolivia, el 25 de Mayo de 1825, Juana Azurduy viuda de Padilla mendiga apoyo para retornar a su tierra, y vive en Chuquisaca hasta sus 82 años, sobreviviendo a su hija, y sin más compañía que un adolescente.
Ahora conoceremos a la autora.
Julia Vargas es titulada
en Fotografía en Suiza, Ha asistido a talleres de cine en Chile, Estados
Unidos, Cuba y Bolivia. Es ganadora de premios nacionales e internacionales por Guión y Dirección: “Gran Premio Cóndor de Plata” 1991, 1992, “Jorge Ruiz” 1992, “Festival de Rosario” 1999. Con “El Hombre símbolo”, “A los pies del Tatala”, “Para Elisa” y “El Fragor del silencio”, producciones exhibidas en festivales de Uruguay (Punta del Este), Perú, Chile, Argentina, Canadá (“Toronto Film Festival) y Estados Unidos (Chicago Film Festival y Miami Latín Film festival).
Jurado en concursos de
fotografía, video y cine, en Bolivia, Argentina, Chile y USA.
Es Guionista y Directora
de los largometrajes de ficción “Esito sería…” 2004 y
“Patricia, una vez basta” 2005.
PINTANDO PARA TODOS, CECILIA REVOL EN SALTA
Los aportes a la cultura se puede hacer desde cualquier campo y eso esta demostrando la Empresas de Buses la veloz del norte que encargo a nuestra amiga Cecilia Revol pintar cuadros para una exposición en sus máquinas con motivos salteños. Este es nuestra amiga Cecilia junto a una de sus pinturas
Son los rostros de auténticos campesinos salteños llevados a los viajeros en esta pintura de Cecilia
La misma pintura de Cecilia vista desde una perspectiva general en la Terminal de Salta
Un paisaje aldeano en un pueblo de Salta pintado por Cecilia para uno de los buses de La Veloz del norte, como forma de aportar al desarrollo cultural
Servicios Informativos: Agencia Informativa Cono Sur, AICOS |